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Saqueando al Clap

19/06/2016

Por: Orlando Romero Harrington.

El salto al vacío. La transformación popular de una economía que le era ajena, y hoy le oprime hasta sangrar. La propuesta revolucionaria desde Venezuela, para desmitificar a la madre de todas las ciencias y acelerar su mutación. Tratando de no morir todos en el intento. Sobre todo cuando estamos sentados sobre el depósito más grande del mundo de mierda de Dios.

Los Clap responden a una estrategia de planificación, quizás la que sobrevivió en el medio de una batalla feroz entre dogmas, epistemes, conceptos, posturas, caprichos, investigaciones, fracasos, olvidos, rabia, indignación, alegría, memoria, esperanza. Planificar siempre es un acto de estudio, porque parte de la estructura mínima del estado: el censo. La capacidad de multiplicar la efectividad consta en la amplitud, en la cobertura de los procesos de estudio que acompañan, en una visión constructiva y humanista al dato estadístico. Lo que hace grande a esta gente, es que van a morir aquí. Y lo que hace grande este plan es que su impacto es afectivo. Es solidario. Es real. Existe. Y es perfectible, aunque hay gente echándole bola por aplicar lo que aprende. Y es todos los días, en múltiples ámbitos, en médanos amarillos y lluvias verdes, en ríos ocres y rocas blancas.

Digo esto porque los Clap deben crecer. Deben crecer como principal y raíz de un seguimiento institucional conjunto, con revisiones semanales. Porque en su germen configuran el gobierno del mañana, con una participación física, activa, intelectual o comunicativa de los involucrados en la gestión comunal. Que abarca, señoras y señores la siembra del mes, la venta de ganado conjunta, la construcción del Núcleo Universitario, la exploración de potencialidades turísticas, la conservación de la cultura, los nuevos sistemas ecológicos de construcción y políticas comunales de ahorro energético. Y tanto más. Posibles, porque ya suceden en todo el territorio nacional sin articulación.

Los Clap también son el tipo o los tipos de intercambio de mercancía, servicios, talentos. El valor de cambio o el valor de uso pueden ser demolidos en búsquedas, intentos populares de otro sistema comercial, otra manera de distribuir. Y vaya que lo necesitamos. En minutos, un quiebre de alguna Bolsa en el Mundo puede generar un crack financiero o bursátil, y en cualquier satélite tropical de alguna megatransnacional la gente puede perder su trabajo, su casa, su familia, sus valores, su dignidad.

Hay gente echándole bola en esto. La veo todos los días, con las mismas necesidades urgentes, la misma desesperación pero también, la fortaleza del indio, del negro, del anarco. Un espíritu indomable camina por las calles de Caracas. Algunos aguardan en sus casas, viendo la televisión y esperando el llamado del clarín. Muchos apuestan por ver los toros de la barrera. Otros aprovechan la ola y llaman a la anarquía. Otros afilan sus candidaturas. Los hay quienes se agrupan como el mercurio.

Hoy, los ataques vienen de los estrategas de la propaganda negra, sembrada en el inconsciente colectivo. La escena de la entrega de bolsa, que tanto exhiben los que nos acusan de populistas es cuchillo para la garganta del capital. Es dolorosa para el establishment, porque puede ser usada para refrescar la simbología del adequismo, (con lo cual se clavan las pezuñas en el hígado, en donde tienen alojada la sección de inteligencia contra Venezuela) con el fascismo local. El populismo de los gobiernos neoliberales en la noche de Venezuela regalaba bolsas de comida, techos, pintura en períodos de elecciones. Paradójicamente, esa misma estrategia funcionó en las elecciones a diputados en municipios indígenas para la derecha local.

La burguesía industrial comienza a construir, en su soberbia financiera una campaña mediática contra los Clap que va a acompañar con la creación local de mercados para acompañar al Alcalde Carlos Ocariz en Petare, con la protección policial del mismo alcalde a mercenarios que operan en modalidades confirmadas delictivamente. Se habla de saqueo en modo coñazero, paramilitar, articulado y con explosión mediática.

No puede ser nada más romántico, eso sí. Nada más urgente, más saludable incluso para los guerreros, los apologistas de la liberación total y la toma de las empresas y la banca, y la coñaza. De alguna manera, he visto minúsculas manifestaciones de eso. Nadie puede vanagloriar hoy los saqueos, porque esconden la esencia de la anarquía controlada por el fascismo. Porque no son una consecuencia ni una opción frente a la guerra, por más argumentada y justa que sea la intención, o la venganza. Son la puerta de entrada a la invasión, a la intervención en aras de mantener el orden que el gobierno de turno no puede establecer; y eso es un dogma. Saquear entonces es la joya de la estrategia golpista, y a su vez es el deseo inhibido de una masa enfurecida y azuzada. En esta dualidad de la información saquear a las propuestas revolucionarias es socavar su legitimidad, robar su esencia y su potencia desde la caracterización del fracaso.

Un alto al saqueo de los Clap. Si no vienen cargados de visión, de oportunidades, de atrevimiento, de sueño entonces participe. De alguna manera, no importa si es carboncillo o cal. Participe y levante la voz. Participe y escríbalo.

Me declaro a favor del estado. De un estado científico, dialéctico, abierto, humano, social. Un estado que estoy construyendo compartiendo lo que sé, convenciendo a algunos, cagándola con otros. Y no creo que al estado revolucionario, el que resiste el bloqueo financiero dramático de Estados Unidos, el sabotaje interno de la oligarquía, los ataques a la moneda extraterritoriales desde Colombia, las bases militares yankees en la hermana república y los drones de la OTAN en la selva cafetalera no estamos para caudillos locales, lo siento. Los saqueos no son la respuesta oportuna, ni necesaria. Necesario es asumir la realidad como hombres y mujeres, expandir el esfuerzo, incorporarse a la lucha, pensar el futuro con las manos en la tierra.

“Los saqueadores”

Los que se dejan llevar por la repulsa, por la ineficiencia, por la falta de cobertura, por la calidad de los productos, por la inasistencia, por la falta de visión. Yo personalmente los leo con aquella vieja sensación de cansancio, de agotamiento. Antiguamente los confrontaba, hoy pienso en lo que proponen y lo hago complejo, lo expando, lo pruebo al sol, con números a veces. Y muchas no me cuadran. Muchas me huelen a la Agencia, muchas me parecen personales. Alguno los asumo con indignación, con pesar. Con desesperación, con acción cuando pueda. La crítica es tan necesaria como necesaria su gestión efectiva, su impacto real y el contexto bélico en el que nos manejamos y eso llama a la radicalización. Lo entiendo, pero mi lado es la Patria. Es Chávez. Me preocupo también por el yo, porque aplico la máxima del Che. “La revolución es la ciencia del ejemplo”. Hoy debo ser más activo, más coherente, más inclusivo en toda la reflexión a las problemáticas culturales, por no decir comunicacionales de nuestro proceso emancipatorio, hoy más vivo que nunca pero también más frágil. Estamos en emergencia y tenemos a los que quedaron, los que nunca tuvieron oportunidad, a los leales. A los chamos. A los que criaron. Y hoy muchas de las políticas oficiales en Venezuela son hechas por chamos.

Y pienso que muchas voces hoy están siendo oídas, a punta de esfuerzo, de preparación. Hay muchos líderes emergentes, mucho espacio mediático emergente. Una explosión de vías que contribuyen a que estas reflexiones de nuestro pueblo sufrido, deben ser tomadas en cuenta en vivo. De inmediato. Debe haber un compromiso total, un cambio estructural de la atención al pueblo en las estructuras organizativas de los Clap. Todo eso es un aporte consustancial a la construcción del sistema que debe ser oído en las aulas, debe ser discutido en los colegios, debe ser sistematizado por los medios. Nuestra economía no volverá a la bonanza petrolera en un buen tiempo mientras el imperialismo estadounidense siga saqueando las reservas de Libia, Irak, Afganistán y ahora Siria. Una lucha pan-árabe es un imposible, con Quatar controlando el mercado petrolero.

La pugna por la veta de petróleo venezolana se discute hoy entre whisky, mañana entre asesinatos.

3 comentarios leave one →
  1. 19/06/2016 6:12 pm

    Excelente análisis de nuestro camarada Orlando!!! Felicitaciones por tu constante batalla de ideas para sumar conciencias en nuestra lucha por un MUNDO + solidario + humanitario + trabajador + decente + sano + ecologista + honesto + de todo y en PAZ!!! Abrazos revolucionarios!!!

  2. MIRIAN PEREZ permalink
    19/06/2016 6:04 pm

    Que excelente análisis!!! Felicitaciones a nuestro camarada combativo Orlando!!! Gracias por su claridad de pensamiento y su voluntad de ganar conciencias tan necesarias para continuar en la lucha por un MUNDO + solidario + humanitario + honesto + trabajador + decente + en PAZ!!!

  3. luis roque guedez permalink
    19/06/2016 5:08 pm

    como siempre orlando con tus acertados comentarios, como decia Perez Alfonzo, el excremento del diablo haciendo referencia al petroleo, espero tus comentario x radio y televisionsaludos luis roque guedez

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