TRES BALAS (1)
por Orlando Romero Harrington (@orhpositivoatak)
Tres balas es un recurso que nace de la necesidad de escribir, con un poco más de velocidad y ligereza lo que pasa en Venezuela. Son tres ráfagas, muy cortas pero que pretenden comunicar puntos de vista, inquietudes y análisis personales. Seguramente, usted encontrará hipótesis y posibles escenarios que derivan de estas líneas y son quizás, lo más interesante. Me permito invitarlo(a) a compartir conmigo esta nueva aventura. Tres Balas.
SHOOT 1/ Será que los diputados de la derecha criolla que viajaron en combo antes de semana santa «presentían» que el réeeeeeeeeegimen «iba a apretar las tuercas» de la rrrrrrepressioón en estas fechas? Será que distribuir dólares y comprar conciencias, atentando contra tus propios compatriotas y contra el Estado Venezolano los volvió profetas? Será que pasar a la historia como un traidor mercenario contra tu patria no duele tanto si se recuerda desde Palm Beach? O será que se creen invulnerables, protegidos por el sobaco imperial que es Miami?
SHOOT 2 / Habría que decirle a Nacho, el cantante pop venezolano que el odio no es buen mánager, ni sirve para mantener o aumentar popularidad. El estigma de hombre violento, patán y homófobo que se autoetiquetó (aunque todos sepamos que no aguanta un coñazo bien dado) lo deslegitima, lo invisibiliza. Algo de eso debió oler el pueblo venezolano, al negarse en rotundo e iniciar una campaña en redes sociales tan fuerte, que lo sacó del Festival SuenaCaracas. Eso sí, con su show aseguró el puesto en Universal, nido de judíos sionistas en New York. El showman pierde, la casa se ríe.
SHOOT 3 / Las lisonjas a los empresarios, los llamados de unión y de masturbación conjunta son un cuchillo de siete aspas. Algunos hacen lobby para la candidatura de Lorenzo Mendoza. Algunos atienden el llamado de sirena de una construcción nacional con la burguesía. Otros apuestan a un nacionalismo consciente del contexto comercial, sociopolítico. Otros, simplemente se hacen los guevones e intentan que olvidemos, a punta de sonrisas y discursos en serie que estamos sentados sobre el depósito de petróleo más grande del mundo y que nada ni nadie va a evitar que por siempre, quieran eliminarnos del mapa.










Excelente reflexiones camarada. Lo que no me gusta es el nombre. YO, activista férrea por la PAZ, detesto la violencia. Y el solo leer “”balas”” me provoca rechazo. Ojalá que pueda pensarlo…y escribir sus siempre excelentes reflexiones bajo otro nombre. YO, le pondría “”Tres VERDADES””. Saludos solidarios y revolucionarios. Su fiel seguidora!